Más de 77 millones de niños sin escolarizar

September 24, 2007

Foto de BBCmundoComparto esta triste noticia que he leido en rebelion.org.

Existen en el mundo más de 77 millones de niños sin escolarizar y los gobiernos, que tienen lo necesario para solucionarlo o al menos paliarlo, prefieren ignorar el problema. Destinando una mínima parte de su dinero a ayudas consuelan su conciencia mientras aumentan otros gastos y presupuestos como por ejemplo los militares.

 

Más de 77 millones de niños siguen sin estar escolarizados en todo el mundo

Domingo Soriano
El Mundo

Ni ayudamos lo suficiente, ni ayudamos a quién más lo necesita. Esa es la denuncia que Save the Children nos lanzó ayer a los habitantes de los países más desarrollados. Y es que, según los datos de esta asociación, 77 millones de niños continúan sin escolarizar en el mundo y la mitad de ellos, los más frágiles y con menos oportunidades, viven en los denominados CAF (países afectados por conflictos armados).

Así lo refleja el informe El último de la fila, el último de la clase que la organización presentó ayer en Madrid. Dicho estudio, que se enmarca dentro de su campaña Reescribamos el futuro, expone que con una inversión de sólo 9.000 millones de dólares anuales podrían recibir educación primaria todos los niños del mundo. Y subrayan el sólo porque, aunque pueda parecer una cifra desorbitada, en realidad es inferior a lo que los europeos nos gastamos en helados cada año y supone menos del 1% del gasto militar mundial en 2005.

Pero no es ésta la única reivindicación que hacen estos activistas. Su análisis les lleva a denunciar que, aunque más del 50% de los niños no escolarizados viven en CAF (países con un 13% de la población mundial), sólo el 23% de la ayuda dirigida a educación básica acaba allí, precisamente donde más se necesita. Por eso, desde Save the Children reclaman a los gobiernos que cambien sus prioridades para que pueda alcanzarse el objetivo de la Unesco de que el 50% de las asignaciones se dirija a los CAF.

Porque, además, no es sólo una cuestión de tasas de escolaridad o alfabetización. Las cifras sobre el sufrimiento de los más pequeños impresionan: más de dos millones de niños murieron en la última década como consecuencia de conflictos armados y más de seis millones fueron heridos. Sólo en Irak, la guerra por excelencia para los medios occidentales en la actualidad, la tasa de mortalidad infantil ha aumentado un 150% desde 1990. Y en Sudán del Sur, la zona del globo con peores porcentajes en esta materia, sólo el 20% empieza la escuela y menos de un 2% la acaba.

Todos estos datos se hicieron públicos ayer, coincidiendo con la entrega de sus premios Amigos de los niños 2007. Y precisamente fue una de las premiadas, la mozambiqueña Graça Machel -los otros dos fueron el escritor José Saramago y la actriz Jane Fonda-, quien se mostró más optimista ante el futuro: «Nunca debemos subestimar la capacidad del espíritu humano de reinventar el futuro».

Un porvenir para el que, desde Save the Children, piden a los países occidentales -y España en este campo no es un ejemplo- una mayor implicación. La asociación hizo pública una tabla con los 22 países más desarrollados y le adjudicó a cada uno un porcentaje de esos 9.000 millones de dolares, la cifra mágica que permitiría escolarizar a todos los niños del mundo. En 2005 la ayuda a educación básica de nuestro país fue de 48 millones, únicamente un 16% la cantidad que, según esta ONG, nos correspondería. Aunque podemos consolarnos, hay cinco países que aportan menos, y sólo Holanda y Noruega superan la cifra que les toca.

Machel, actual esposa de Nelson Mandela y premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1998, reclamó el derecho de todo niño a la salud, a la familia, a crecer seguro y, sobre todo a la educación. Y es que ésta es, en palabras textuales de su marido, «el arma más potente que puedes utilizar para cambiar el mundo».
 

Fuente: rebelion.org 

 

Privatización de los centros de menores

September 14, 2007

El sistema de gestión por particulares es mayoritario, excepto en Cataluña y Extremadura

Los centros de internamiento de menores están gestionados por asociaciones privadas en un 73%. Son las cárceles donde los jóvenes de 14 a 17 años que han cometido delitos cumplen medidas de privación de libertad. Hasta 2001, cuando entró en vigor la Ley del Menor, todos los centros eran públicos. La norma permitió a las comunidades que encargaran su gestión a asociaciones sin ánimo de lucro, solución que se ha generalizado. En Andalucía y Madrid, más del 83% de los centros está ya en manos privadas. Numerosos abogados, jueces, asociaciones de menores e instituciones como el Defensor del Pueblo canario critican las carencias de este sistema y defienden que la restricción de la libertad es tarea del Estado.

Los centros en los que los menores de 18 años cumplen las medidas de privación de libertad cuando cometen un hecho delictivo están gestionados por asociaciones privadas en la mayor parte de las comunidades autónomas. En España nunca se ha contemplado privatizar el sistema penitenciario de los adultos. En el caso de los menores, hasta hace seis años, tampoco. Pero en 2000 se aprobó la Ley del Menor, con el voto a favor de todos los grupos parlamentarios salvo el PSOE, que se abstuvo, y el Grupo Mixto, que votó en contra. La norma permitió por primera vez que se delegara en asociaciones sin ánimo de lucro o fundaciones privadas la gestión de los centros de reforma.

La nueva ley elevó la edad penal a los 18 años. Cuando se empezó a aplicar, en 2001, todos los menores de edad que estaban en la cárcel pasaron a centros de internamiento. Las comunidades autónomas, que tienen las competencias en materia de menores, carecían entonces de las infraestructuras para asumir ese volumen de internos. En Madrid, en 2001 sólo había 45 plazas. Por este motivo se empezaron a firmar convenios con asociaciones privadas. El número de internos fluctúa, pero se puede decir que en estos momentos en España está en torno a los 2.750, atendiendo al número de plazas de los 100 centros existentes.

Idea inicial

Félix Pantoja, vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que participó en la elaboración del borrador de la Ley del Menor, explica que la idea inicial no era permitir que se privatizaran los reformatorios. “Incluimos una disposición para que algunas asociaciones de barrio colaboraran en medidas como los trabajos en beneficio de la comunidad o la libertad vigilada, pero no imaginamos que se iba a utilizar para delegar la ejecución de la privación de libertad”, asegura.

Pero así fue. En Madrid, el 100% de los reformatorios creados desde 2001 está en manos de asociaciones. Ese año había tres, públicos, con 45 plazas. Ahora hay 18, con 422 plazas. Todos los nuevos, de gestión privada. En Andalucía, asociaciones y fundaciones llevan el 94% de los reformatorios. Tan sólo los gobiernos de Cataluña, Extremadura y Ceuta se encargan de forma directa de todos sus centros. En Canarias y Baleares la responsable es una fundación pública.

¿Qué tipo de entidades se encargan de los reformatorios? La ley exige que sean asociaciones o fundaciones sin ánimo de lucro. Y siempre lo son. Pero la gestión también lleva consigo la limpieza, el catering o la seguridad, que tienen que encargarse a alguna empresa. Y cuando la asociación es una fundación de un grupo empresarial, estos servicios se pueden encargar a compañías de la corporación. Por ejemplo, la fundación Grupo Norte, que gestiona cuatro centros en Madrid, encargaba a Prosintel la vigilancia. Prosintel es una de las empresas de Grupo Norte.

En Madrid, este sistema cambió el pasado enero. La comunidad elige ahora directamente por concurso a las empresas que van a prestar los servicios en todos los reformatorios. Prosintel es ahora una de las encargadas de la seguridad general.

El vocal del CGPJ Félix Pantoja relata que, cuando era Fiscal coordinador de Menores de Madrid, leyó un anuncio en prensa en el que se pedían educadores “para empresa en expansión”. La Fiscalía averiguó que se trataba de una asociación que gestionaba centros de menores. “Es un ejemplo de que esto se ha convertido en un negocio”, señala. La gestión privada de los reformatorios plantea otros problemas, según sus detractores.

El principal es si el Estado puede y debe delegar la privación de un derecho fundamental como la libertad. La abogada de menores Patricia Fernández opina que si se hubieran privatizado las cárceles de adultos se habría generado un debate social que en este caso no se ha producido. “La gente ni siquiera lo sabe”, exclama, y critica los eufemismos que se utilizan al hablar de los menores. “Centros de internamiento, de reforma, centros educativos, son términos creados para definir lo que no son sino cárceles para niños y jóvenes, que deberían tener, cuando menos, las mismas garantías que las de adultos”.

Pantoja considera que “la libertad es un derecho básico y esencial y el internamiento no puede dejarse en manos privadas”. De la misma opinión son el Defensor del Menor de Madrid y la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía. El Defensor del Pueblo, sin embargo, manifiesta que no hay grandes diferencias entre centros públicos y privados y que en ambas categorías los hay que funcionan bien y mal. Tanto la Fundación Ginso, que se encarga de varios centros en Andalucía y Madrid, como la Fundación Diagrama, que lleva 23 centros en toda España, renuncian a entrar en el debate. “Nosotros presentamos un proyecto de reeducación a las comunidades y éstas deciden si les interesa”, explica un portavoz de Diagrama.

Canarias da marcha atrás

Tras la entrada en vigor de la Ley del Menor, los centros de menores canarios pasaron a manos de la ONG Cicerón Siglo XXI. Pero los responsables fueron destituidos en 2004 después de que el fiscal de menores requisara correas de contención psiquiátrica en tres de los reformatorios. En uno de ellos hubo incluso casos de violación. Para paliar la grave situación, la decisión del Gobierno autonómico fue asumir la gestión y quitarla de manos privadas. Ese cometido pasó, en octubre de 2004 a la Fundación Pública Ideo.

El capital social lo aporta el Gobierno canario. Sus responsables son la titular de Asuntos Sociales, la de Protección al Menor y la Familia y el de Juventud. Éstos nombraron a un gerente, con responsabilidad en funciones básicas como mantenimiento, horarios, contratación de personal o proyecto educativo.

Durante 2005 y a pesar del cambio en la gestión, el sistema siguió sin funcionar. La situación en los centros, con fugas, motines, incendios, consumo de drogas e incluso muertes, fue calificada como “insostenible”, por el Diputado del Común canario (figura análoga al Defensor del Pueblo). En junio de ese año el gobierno autonómico anunció un plan de choque, que, según afirma, está funcionando. El Consejo General del Poder Judicial y el Defensor del Pueblo canario aseguran que todavía queda mucho por mejorar.

Fuente: Con los niños no se juega 

MANIFIESTO: LA GUERRA NO ES UN JUEGO

April 23, 2007

El siguiente manifiesto puede ser firmado por cualquier organización que lo desee, además de por colegios, institutos, asociaciones de padres, de tiempo libre relacionadas con la infancia y colectivos de barrio.

PARA FIRMAR EL MANIFIESTO PUEDEN ESCRIBIR A:

laguerranoesunjuego@gmail.com

(por favor, incluir nombre, apellidos y dni)

 

Movimiento Anfibio-Educador@s en Acción se suma al siguiente manifiesto: 

LA GUERRA NO ES UN JUEGO

Reclutar niños y niñas soldado es una práctica habitual en el seno de muchos conflictos en todo el mundo. En algunos, años y años de guerra han agotado a los adultos en edad de combatir: sólo quedan niños. Los niños soldado garantizan la "protección" a muchas familias si los entregan a los ejércitos. Algunas bandas armadas reclutan niños simplemente para que no sean reclutados por el enemigo. Aproximadamente unos 250.000 niños y niñas mueren asesinados en conflictos armados cada año, 400 millones de ellos sufren explotación laboral y dos millones son víctimas de tráfico sexual, según datos del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia.

 

Paradójicamente, en muchas de las ferias infantiles que se organizan a lo largo y ancho del estado español (JUVENALIA, JUVELANDIA, EXPOJOVE) ha ido aumentando cuantitativa y cualitativamente la presencia de las Fuerzas Armadas y cuerpos policiales, en espacios destinados a la infancia y la juventud, donde deberían impulsarse en teoría actividades lúdicas de carácter creativo, cooperativo y no violento.

 

Si nos centramos en JUVENALIA, la feria anual que se organiza en las instalaciónes del IFEMA en Madrid, la presencia y el despliegue organizado por las Fuerzas Armadas es impresionante y a todas luces excesivo: prácticas de tirolina, tanques, emulación de la desactivación de minas por parte de niños y sesiones de adiestramiento de perros.

 

Subirse a un tanque como si un juego se tratara es una manera de manipular a la infancia: ¿por qué los organizadores no explican a los/las niños/as que la guerra no es un juego y que esas armas matan en la vida real? ¿Por qué el Ejército no explica que las misiones humanitarias son en realidad un intervencionismo camuflado para controlar zonas que interesan económicamente a los Estados occidentales ricos? ¿Por qué no se explica que el presupuesto de defensa de ese país para 2007 ascenderá a 8.049.990.000 euros, el aumento más grande en 20 años, mientras se incumple la promesa de aumentar el presupuesto dedicado a investigación científica básica y de separar estos presupuestos de la investigación militar?

 

Y aunque sea muy doloroso y parezca increíble, no podemos olvidar los excesos de los ejércitos en las intervenciones humanitarias: la cadena inglesa BBC descubrió nuevos alegatos de abuso sexual infantil por parte de las fuerzas de paz de Naciones Unidas. Una investigación puso de manifiesto la existencia de varios casos de prostitución de menores y violaciones por parte de integrantes de las misiones en Haití y Liberia.

 

Mientras las administraciones dicen en sus leyes y en sus discursos que apuestan por la Educación para la Paz, la convivencia y la no violencia, por otro lado apoyan iniciativas que educan a nuestros niños/as en valores totalmente opuestos y siguen gastando el dinero público en preparar las guerras.

 

Por todo ello, las organizaciones abajo firmantes exigimos que no se vuelva a dar espacio al Ejército ni a ninguna otra organización armada en JUVENALIA ni en ninguna otra feria infantil o juvenil.

 Movimiento Anfibio-Educador@s en Acción

http://laguerranoesunjuego.blogspot.com/index.html

Aquí os dejamos un vídeo de una de estas ferias para que sirva como ejemplo: